2

Jabón de Avena y Canela

IMG_7482Hoy toca jabón.

Llevaba algún tiempo con los ingredientes en una cestita, mirándome cada vez que me cruzaba con ellos, recordándome que soy más dada a la procrastinación de lo que me gustaría admitir. Pero por fin, me he decidido, he llevado la cesta a la cocina y me he arremangado.

Ahora estoy más feliz que una perdiz. Ha sido rápido e indoloro. Y muy gratificante. En una hora, tenía mis jaboncillos listos para retratarlos y enseñároslos.

Os voy a enseñar a hacer jabón de canela y avena. Podéis usar la misma receta para cualquier otro aroma. Este de canela es muy aromático y, gracias a los copos de avena, también exfoliante.

Además de natural y, como os he dicho, fácil de hacer.

Materiales necesarios:
-Entre 750 gr y 1 kg de base de jabón.
-Aceite de esencia de canela.
-Copos de avena.
-Canela.
-Moldes (yo he usado moldes de silicona que se utilizan habitualmente para repostería y también recipientes de yogur limpios y secos).

La esencia de canela y la base se pueden comprar en tiendas especializadas, ya sea de manualidades o de productos químicos. Yo las compré en Manuel Riesgo, una tienda de Madrid llena de historia y el referente en estas cosas para los que vivimos aquí. Está en el centro de la ciudad, en la Calle del Desengaño, 22. No me digáis que no os gusta hasta la dirección. Fui en navidades e hice esta foto para enseñaros la tienda:

IMG_6923No os asustéis, la tienda está en color, pero no me he podido resistir a ponerla aquí en blanco y negro 😉

También tienen tienda en Internet (aquí), pero con mucho menos encanto.
Os recomiendo que la visitéis, al menos una vez en la vida. Es toda una experiencia y los dependientes os aconsejarán sobre cualquier duda que podáis tener.
IMG_7472

El primer paso es cortar en trozos la base de jabón. La ponemos en un recipiente apto para microondas y ¡para dentro!IMG_7473-0

Calentar la base en incrementos de 30 segundos. Abrir la puerta de vez en cuando para ver cómo va y remover con una cuchara de madera.

IMG_7474-0
En total, creo que lo tuve en el microondas unos cuatro minutos a una potencia bastante baja.

Tiene que quedar completamente líquido. Es entonces cuando añadimos unas gotas de esencia de canela (a ojo). Un poco de canela en polvo y una taza de copos de avena.

IMG_7476

Hay que hacerlo en poco tiempo, ya que la base comienza a endurecerse enseguida.
Verter en los moldes y ya está. A esperar.

IMG_7478

Como yo he usado moldes de silicona, no tendré problema para sacarlos. Para otro tipo de moldes, conviene untarlos previamente con un poco de aceite de cocina.

Mis jabones han tardado muy poco en endurecerse a temperatura ambiente. Aun así, conviene tenerlos unas horas en los moldes. Si queréis, se puede acelerar el proceso metiendolos en el frigorífico.

Espero que probéis a hacerlo en casa, tanto para vosotros como para regalar.

 

0

Fieltrando, que es gerundio

Llevaba algún tiempo pensando qué hacer con esta madeja que compré en Nepal. Es 100% lana, así que la primera tentación, por la que me dejé llevar, fue la de hacer algo con el objetivo inmediato de fieltrarlo.
2015/02/img_7275.jpg

En concreto, una funda para mi última adquisición, un Kindle para leer cómodamente en cualquier parte, sin tener que dejarme los ojos mirando la pantalla del móvil. Me siguen gustando los libros de papel, me niego a elegir en plan ¿a quién quieres más, a mamá o a papá? No, la mía es una relación inclusiva con el libro tradicional y el digital. Mientras pueda leer…

En fin, que me lío.

IMG_7288

Lo primero fue conseguir las medidas del “ebook reader” (preferiría no usar barbarismos, pero es que “lector de libros digitales” me parece tan largo y pedante…) y tejer un rectángulo lo bastante grande como para formar una funda con un par de centímetros de margen en todas las direcciones porque, como ya sabéis, los tejidos encogen al fieltrarlos. Encima de este texto, una foto del antes y después, para que os hagáis una idea del tamaño.

En fin, terminé de tejer la funda, la cosí y la metí en un recipiente con agua caliente. Esto hará que al principio la fibra del tejido se relaje, don’t panic! Es normal. Hay que comenzar a dar vueltas al agua, yo lo hice con una cuchara de madera, y agitar la prenda en ella como si fuera una lavadora manual o algo así. Después de unos minutos, hay que añadir un chorrito de lavavajillas y seguir removiendo. Es un proceso un poco lento, pero tampoco os asustéis. Yo creo que terminé en 30-40 minutos.

IMG_7290

De vez en cuando, sacamos la prenda del agua, la escurrimos y frotamos con fuerza todo el tejido. Poco a poco, veremos que los puntos dejan de ser visibles y se convierte en un tejido sólido, como el fieltro.

Conviene cambiar el agua de vez en cuando, añadir más agua caliente, más jabón, seguir removiendo…

Así hasta que estemos satisfechos con el resultado. Después, se le da la forma que queremos con las manos y se deja secar. Me encanta cómo ha quedado, aunque esté mal que lo diga yo 😉

IMG_7291