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Arena mágica o “Kinetic Sand” en casa

Os cuento cómo hacer vosotros mismos este tipo de arena moldeable tan divertida para todos, no solo para los niños. Se trata de una arena que se pega a sí misma, pero no a las manos. Y, cuando jugamos con ella moldeándola, da la impresión de tener vida propia.

Materiales necesarios:

Arena fina (en las tiendas de mascotas, por ejemplo, tienen arena fina para acuarios)


Harina fina de maíz


Colorante líquido (opcional)


Detergente lavavajillas (a mano)

Instrucciones:

Mezcla en un bol 1 taza de arena con 1 cucharadita y media de harina de maíz.

Añade 1 cucharadita de lavavajillas y media taza de agua (se puede añadir más si es necesario).

Si vas a usar el colorante, es el momento de hacerlo, y basta con unas gotitas. Mezcla hasta obtener una masa homogénea y deja que se seque durante un par de horas.

¡¡Ya está!!

El proceso, en este vídeo protagonizado por mi hijo Pablo (12 años), quien me inspiró para escribir esta entrada del blog.

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Lámpara vieja, lámpara nueva

img_3911Harta de la lámpara que tenía en el pasillo, decidí transformarla. No tengo una buena foto de la susodicha antes de deshacerla. Solo esta:


Y, aunque no lo parezca, era roja. Esa misma mañana terminó la pobre en la mesa de autopsias:


Si os encontráis en una situación similar, queréis renovar una lámpara y preferís hacerlo con tela, os bastaría con despegar las partes como hice yo y utilizar las dos telas como patrones para medir y cortar las nuevas.

Yo decidí centrarme en el anillo grande donde está el orificio por el que se coloca la bombilla y tratar de hacer algo distinto.

Me gusta el origami y tenía un montón de pajaritas o grullas de papel que estaban esperando en una caja a que les encontrara un destino mejor en esta vida.

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Las fui ensartando con ayuda de aguja e hilo. Entre grulla y grulla, unas cuentas de color oscuro:

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En total, hice unas 30 guirnaldas de este tipo, unas más largas que otras (entre 5 y 10 grullas de papel por guirnalda). Cuando terminé, las até al aro exterior y tapé las uniones con una cinta de raso verde.

Mi inspiración para esta lámpara fue la visita a Hiroshima de hace dos años. Estuvimos allí pocos días antes del aniversario de la bomba atómica y tanto el museo como el memorial nos impresionaron mucho a los cuatro.

Las grullas de origami son todo un símbolo de ese lugar que nació de la mano de Sadako Sasaki, una niña que solo tenía dos años cuando Estados Unidos bombardeó Hiroshima. En 1955 le diagnosticaron una grave leucemia por culpa de la exposición a la “lluvia negra” y su compañera de hospital le contó la leyenda japonesa que promete la concesión de cualquier deseo a quien pliegue mil grullas de origami. Durante su estancia allí, y hasta su muerte pocos meses después, se distrajo haciendo cientos de grullas.

sadako

En el Parque de la Paz de Hiroshima está esta estatua dedicada a Sadako con la dedicatoria:

“Este es nuestro grito, esta es nuestra plegaria: Paz en el mundo”

 

 

 

 

 

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Para esos cables que tanto se lían 

No sé si habréis visto en las tiendas este tipo de accesorio para los auriculares.

Suelen ser de plástico y su forma nos permite enrollar los cascos y mantenerlos allí entre uso y uso, evitando que el cable se enrede.

Me pareció algo útil y me decidí a hacerme uno casero.

Empecé dibujando y cortando la forma (más bien imperfecta).

Utilicé para ello las tapas de plástico de unos cuadernos viejos de mis hijos.

Hice dos “haches” y las uní con celo.

 Corté dos trocitos de fieltro gris un poco mas grandes y, para darles un toque más alegre y personal, bordé unas cosillas en uno de ellos.

Después, solo quedaba forrar con el fieltro las “haches” de plástico, coserlo con puntadas decorativas y cortar después el fieltro.

¡Y ya está!

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Atrezzista a tiempo parcial 

Uno de mis trabajos habituales consiste en diseñar y fabricar el atrezzo que necesita Mike (alias “maridín”) para sus obras de teatro. Es una tarea a veces complicada, pero siempre distinta y, aunque suela quejarme, bastante divertida. En septiembre comienza un nuevo año académico, es el momento de preparar todo el material para las obras de teatro.


Ayer, por ejemplo, me tocó inventar una máquina mágica que tiene el poder de agrandar las cosas. También tuve que hacer unos botones para poner en marcha la maquinaria:


Hoy, en cambio, me toca hacer zapatos, chalecos y sombreros tipo “fedora” en miniatura.

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 Mañana… ¿Quién sabe?

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De bolsillo de vaquero a sujeta-móvil

Una idea para hacer con uno de los vaqueros viejos que todos tenemos por casa.

Se trata de recortar uno de los bolsillos traseros para hacer un bolsito con asa donde meter el móvil mientras lo cargamos.

Materiales necesarios:

– Vaquero viejo

– Tijeras

– Hilo y aguja

– Cuentas de colores para decorar (o cualquier otra idea que se os ocurra)

Es bastante sencillo, creo que las fotos explican bien el paso a paso. ¡Besos a repartir!

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La colcha que dio la vuelta al mundo (o casi)

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Siempre me han gustado las colchas de retales o de patchwork.
Cuando estaba preparando nuestro viaje alrededor del mundo, no dejaba de pensar en maneras de recordar esta aventura para siempre. Además de las fotos, los diarios de viaje que llevábamos cada uno y nuestros propios recuerdos, se me ocurrió que estaría bien comprar una tela en cada ciudad o país y hacer después con ellas una colcha de patchwork.

Y eso fue exactamente lo que hice. No fue tan fácil como pensaba, no siempre encontré tiendas de telas ni las opciones que quería, pero persistí y logré volver a casa con mi pequeño tesoro.

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De izquierda a derecha y de arriba abajo: Nueva York, San Francisco, Hawaii, Japón, Hong Kong, Camboya, Tailandia, Nepal, Estambul, Jordania y España.

La elaboración en sí no es complicada, pero sí muy laboriosa. Tuve que invertir varios fines de semana de septiembre y octubre para terminarla.

El primer paso fue decidir el diseño de la colcha. Después, cortar los cuadros con ayuda de una regla y un cutter circular.

regla y cuchilla patchworkDespués, hay que estudiar las combinaciones de colores hasta dar con la que más nos guste.

Siguiente paso, tenerlo todo muy ordenadito para no liarnos más de la cuenta. Con la ayuda de un esquema que dibujé y gracias a tener los cuadrados numerados como véis en la foto de abajo, pude ir cosiendo tiras de la colcha. Cuando terminé, las uní lateralmente.

Conviene ir planchando las costuras para que queden bien. Cuando está terminado el rectángulo que forma la colcha, se une al relleno que hayamos elegido y a la tela lisa que hará de forro posterior. Por último, se cose un borde alrededor de la colcha. Yo usé cinta de bies que ya viene doblada y planchada para facilitar la tarea.

picstitchAunque estas colchas son típicas de Estados Unidos, durante los últimos años se han puesto de moda en otros países.

También en España, donde han resurgido con fuerza las mercerías. Pero no son como las de antes, sino locales muy cuidados y acogedores dónde podemos encontrar gran variedad de telas y todos los materiales necesarios para realizar estas colchas. En muchas de estas tiendas se ofrecen además talleres de costura para iniciarse en este mundillo.

Estas son algunas de mis favoritas en Madrid: La Laborteca, Black Oveja y Patchwork y algo más.

Y, como ya habréis notado, además del patchwork, se está viviendo un renacimiento de todas las labores, todo lo que tenga que ver con el handmade y la corriente del slow living.

También han resurgido el punto, el ganchillo, los telares o incluso el bordado. Pero con un giro mucho más divertido y creativo. Nada que ver con los patuquitos o paños para encima de la tele que hacían las abuelas.

Lo mejor es que probéis varias cosas hasta encontrar lo que más os guste.

Espero que os haya gustado mi colcha viajera. Yo sé que la guardaré siempre con cariño.

 

 

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¡Estos monstruos son un rollo! (de papel)

AdobePhotoshopExpress_2014_10_11_085127Como ya se acerca Halloween, os traigo una idea para decorar vuestras casas de la manera más terrorífica posible. Son muy fáciles de hacer, se trata de una actividad para hacer con los niños y además nos ayudan a reciclar.

Estos son los materiales necesarios:

-Rollos de papel higiénico o de papel de cocina (cortado en dos o tres trozos)

-Tempera o pintura acrílica de varios colores y pinceles

-Ojos de plástico (si no los tienes a mano, los podemos pintar como he hecho yo)

-Cartulina de varios colores (blanca, negra, morada, amarilla y naranja)

-Pegamento o cola blanca

-Rotuladores

-Tijeras
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